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Su amigo, DanzoneroX, les da una cordial bienvenida a este nuevo espacio alternativo donde pondré el historial de documentos, textos y materiales relacionados con el danzón y sus circunstancias. Cualquier aportación será bien recibida.

lunes, 15 de febrero de 2010

LOS PACHUCOS... LOS EMOS DANZONEROS

Recibido el 3 de Noviembre de 2008.

Los Pachucos ……………. Los Emos Danzoneros

Nuevamente me atrevo a dirigirme a mis tres lectores, o tal vez menos, para ahora dar un mayor argumento del porqué califico de este modo a estos personajes que han proliferado en el ambiente del bailar Danzón, pues nos los encontramos en plazas públicas, en las desangeladas Muestras Nacionales de Danzón, en los diversos videos del ciberespacio, quienes actúan de manera muy similar a como lo hacen los jóvenes Emos actuales que se han hecho famosos por su apariencia física, su modo de peinar, su vestimenta y sobre todo por su, estado emocional que los han hecho blanco de la agresión física y de la intolerancia por parte de quienes están en otra corriente, como los Punketos, los Rockeros, los Darketos, etc., pues sienten que les están deformando su imagen, ya que los consideran mala copia de la suya propia, al menos eso dicen quienes fueron entrevistados del porque esa intolerancia para con ellos. Una de las enormes similitudes entre ambos es lo que sucede con los mismos vocablos, Emos y Pachuchos, que dentro de nuestro idioma no tienen un significado, ni etimológico, ni filológico, o sea que se puede decir que no hay raíz lingüística que pudiese determinar su semántica. Así lo dice Octavio Paz en su obra El Laberinto de la Soledad;

“Y el primer enigma es su nombre mismo: "pachuco" vocablo de incierta filiación, que dice nada y dice todo. ¡Extraña palabra, que no tiene significado preciso o que, más exactamente, está cargada, como todas las creaciones populares, de una pluralidad de significados! Queramos o no, estos seres son mexicanos, uno de los extremos a que puede llegar el mexicano. Incapaces de asimilar una civilización que, por lo demás, los rechaza, los pachucos no han encontrado más respuesta a la hostilidad ambiente que esta exasperada afirmación de su personalidad “

Fue para mi también una sorpresa el encontrarme con personas vestidas de esta forma, sobre todo en este ambiente del Danzón, en que la mayoría de los que actualmente asistimos a los diversos Aniversarios de los grupos danzoneros de la república, tratamos de dignificar al Danzón vistiendo lo más formal posible, tratando de dejar atrás el estigma que le atribuyen todas las películas de carácter gansteril y de bajo mundo a que los ha ligado el cine mexicano en que baste que se interprete un Danzón que no tenga un escenario de cabaret de mala muerte o se trate de la vida en los barrios bajos. Así mismo, se me hace de lo más ilógico que este modo de vestir quiera ser manejado como imagen del Danzonero, por parte de algunos grupos o personajes, ya que no existe relación alguna entre ambos entes, ni siquiera por aproximación, y para ello les comparto otro fragmento de la misma obra de Octavio Paz en que se refiere a su tratar de comprender este fenómeno: “
Recuerdo que cada vez que me inclinaba sobre la vida norteamericana, deseoso de encontrarle sentido, me encontraba con mi imagen interrogante. Esa imagen, destacada sobre el fondo reluciente de los Estados Unidos, fue la primera y quizá la más profunda de las respuestas que dio ese país a mis preguntas. Por eso, al intentar explicarme algunos de los rasgos del mexicano de nuestros días, principio con esos para quienes serlo es un problema de verdad vital, un problema de vida o muerte. Al iniciar mi vida en los Estados Unidos residí algún tiempo en Los Ángeles, ciudad habitada por más de un millón de personas de origen mexicano. A primera vista sorprende al viajero --además de la pureza del cielo y de la fealdad de las dispersas y ostentosas construcciones-- la atmósfera vagamente mexicana de la ciudad, imposible de apresar con palabras o conceptos.”
“Esta mexicanidad --gusto por los adornos, descuido y fausto, negligencia, pasión y reserva-- flota en el aire. Y digo que flota porque no se mezcla ni se funde con el otro mundo, el mundo norteamericano, hecho de precisión y eficacia. Flota, pero no se opone; se balancea, impulsada por el viento, a veces desgarrada como una nube, otras erguida como un cohete que asciende. Se arrastra, se pliega, se expande, se contrae, duerme o sueña, hermosura harapienta. Flota: no acaba de ser, no acaba de desaparecer. Algo semejante ocurre con los mexicanos que uno encuentra en la calle. Aunque tengan muchos años de vivir allí, usen la misma ropa, hablen el mismo idioma y sientan vergüenza de su origen, nadie los confundiría con los norteamericanos auténticos, Y no se crea que los rasgos físicos son tan determinantes como vulgarmente se piensa. Lo que me parece distinguirlos del resto de la población es su aire furtivo e inquieto, de seres que se disfrazan, de seres que temen la mirada ajena, capaz de desnudarlos y dejarlos en cueros.”
“Cuando se habla con ellos se advierte que su sensibilidad se parece a la del péndulo, un péndulo que ha perdido la razón y que oscila con violencia y sin compás. Este estado de espíritu --o de ausencia de espíritu-- ha engendrado lo que se ha dado en llamar el "pachuco". Como es sabido, los "pachucos" son bandas de jóvenes, generalmente de origen mexicano, que viven en las ciudades del Sur y que se singularizan tanto por su vestimenta como por su conducta y su lenguaje. Rebeldes instintivos, contra ellos se ha cebado más de una vez el racismo norteamericano. Pero los "pachucos" no reivindican su raza ni la nacionalidad de sus antepasados.”
Me parece que esta parte del libro en cuestión aclara mas la equivocada postura de esta tendencia a que en este México se deba de vestir como Pachuco al bailar Danzón o a presentarse en los eventos danzoneros, en que la estereotipada imagen de Tin Tan, que por su origen fronterizo, Ciudad Juárez, y cercana a estas ciudades de Los Ángeles y San francisco California, quien estaba influenciado por esa moda, sin embargo en sus actuaciones dentro del cine jamás se le ve bailar un Danzón. Pero en esta industria de Fomento al Ego, en que se ha ido convirtiendo el movimiento danzonero , le es muy conveniente que se extienda esta moda, ya que no faltan los empresarios, que son hasta los mismo llamados “Maestros” que promueven la venta de estos vestuarios, en que desde el calzado bicolor, los trajes de colores pastel, la corbata estrafalaria, los sombreros con tremendas plumas al aire, las largas cadenas metálicas, los tirantes de varios estilos, los abanicos para las damas, y todo artilugio que vaya con esa imagen. Hay mucho más material literario que ustedes mismos pudieran leer y hasta refutar este ensayo, al que como siempre estaré dispuesto al diálogo. Como es mi costumbre agradezco la atención a estas letras y espero no haber sido lapidario con quienes gustan de vestir de esta forma, solamente es una opinión de su servidor.
Por aquí todos con chico sacote
de atrás abierto hasta por aquí;
cuánto más valiera con chaqueta de hombre
como en el rancho donde yo nací.
Por aquí mucho pantalón campana
todos los tipos usan por allí;
cuanto más valiera pegados al cuero
como en el rancho donde yo nací.23
23Guillermo Hernández, Canciones de la raza:. Songs of the Chicano Experience. Berkeley: Fuego de Aztlán, 1978,20. Esta canción fue grabada por los hermanos Bañuelos el 11 de mayo de 1926 para la compañía Víctor bajo el número 78786 (1ra y 2nda parte).

Atentamente
Aspirante eterno
Enrique Guerrero Rivera
Octubre del 2009

INSCRIPCION A LA ASOCIACION MEXICANA DE DANZONERO

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